martes, 4 de noviembre de 2008

"Tren de las Sierras (segunda parte de Ferrocentral a Cordoba)"



Staff TSR: info@travesiasobrerieles.com.ar


Luego de un largo día de descanso en el hotel desde la mañana que habíamos arribado a Córdoba Capital en el tren Rayo de Sol nos dispusimos a pasear un poco por la ciudad y conocer diversos lugares.
Como buenos turistas ferroaficionados preguntamos a varias personas a dónde quedaba la estacion Rodriguez del Busto del antes mencionado Tren de las Sierras, ellos nos indicaron el camino al aeropuerto. Creíamos que ibamos a pasar mucho aburrimiento hasta que pudieramos hacer ese viaje, pero vimos que frente a dicha estacion habia un gran shopping. Estuvimos allí un buen rato y nos entretuvimos con eso. Luego, cuando ya se aproximaba la hora de partida del coche motor que recorria las sierras cordobesas por el ramal del Valle de Punilla, nos dispusimos a caminar hacia la estación Rodriguez del Busto. Allí vimos algo de movimiento, ya habia llegado el boletero; entonces le compré los pasajes, de paso conversé unas palabras con él, y se mostró muy amigable y me explico varias cosas sobre ese ramal, como el plan que habia de extenderlo hasta la estacion Córdoba del ferrocarril Mitre y hasta Cosquin (obra ya hecha en la actualidad, porque el relato transcurre el 22 de marzo de este año, algunos meses atrás). También intercambiamos algunas palabras con el personal de seguridad, los cuales tambien se mostraron muy amables y atentos con nosotros al saber que eramos turistas que veníamos desde Buenos Aires especialmente para conocer ese ramal.
Esperamos, los minutos pasaban. Subiamos y bajabamos la escalera que dividía el anden alto del bajo. Tomé algunas fotos a la estacion, a sus alrededores.
Cuando menos lo esperabamos se aparece un maquinista del Tren de las Sierras, el cual me comenta que ya estaba por salir hacia Rodriguez del Busto el coche motor, que él lo iba a buscar y lo traía hasta ahí para luego cumplir el servicio turístico de todos los días. Yo me ponía ansioso por ver lo que sería ese viaje.
Cuando empezamos a ver unas luces a lo lejos sabíamos que ese era el coche motor que nos llevaría hasta La Calera. Se iba aproximando a nosotros. Cuando llegó al anden el personal de seguridad nos indico hacer una fila en la entrada hasta que descendieran los pasajeros que venian en esa vuelta desde La Calera, y ahí subiriamos nosotros.
El coche motor lucía flamante, con sus colores naranja, blanco y azul, se trata de los Alstom 9600 que antes cumplían servicio en Portugal y fueron traidos acá en pesimo estado, pero la firma EMEPA se encargó de su reconstrucción y de dejarlos como las joyas que son ahora. Lo mire “de pies a cabeza” porque me gustaba mucho su diseño, aparte viendo como le habían cambiado su frente por uno mas moderno y aerodinamico; incluso con un cartel de leds que indicaba su destino (La Calera / Rodriguez del Busto .. etc)
Cuando subimos nos quedamos asombrados por su comodidad. Sus mullidos asientos de pana roja con estampado amarillo y negro. Muy comodo su interior. Conservaba algunas cosas de cómo eran cuando circulaban todavía en Portugal pero tenia algunas reformas. Partimos y comenzamos a divisar los paisajes.

Primero hasta Argüello (que es la siguiente parada de Rodriguez del Busto yendo hacia La Calera) habia paisajes mas bien barriales, el tren iba por una via sencilla que la costeaban dos calles paralelas, el conductor tocaba bocina para saludar a la gente que miraba alegre el paso del tren, pero tambien lo hacía para advertir la presencia del mismo por la gente que todavía no se había acostumbrado a que el tren circulaba nuevamente por esos lugares. Habia muchos pasos a nivel en esa zona y la via estaba en bastante mal estado, por eso íbamos despacio y tocando mucha bocina. Llegamos a Argüello y ascendieron mas pasajeros. El paisaje era de arboleda y se iba elevando el terreno, y la estacion estaba muy bien decorada con carteles modernos instalados por la empresa Ferrocentral, recordemos que este tren era de andenes bajos y con trenes traccionados por locomotora, y Ferrocentral lo reactivo con la idea de adaptarlo a andenes altos para que circulen estos coches motores que tambien han sido adaptados instalandoles puertas automaticas con pulsador (como tiene el Tren de la Costa, para dar una mejor pista)
El guarda toco silbato y dio partida hacia la siguiente estacion: Dumesnil, por la cual según escuché, tambien circulan algunos cargueros de la empresa Belgrano Cargas. Ibamos pasando mas paisajes, el terreno se iba elevando, nuestro tren iba trepando por una especie de “cornisa” por así decirlo. Abajo se veian ríos, puentes donde había algunas carreteras que cruzaban por debajo, bosques y mucha arboleda, etc, etc…
Llegamos a Dumesnil. Ahora nos elevaríamos mas en el terreno, ya que La Calera es en un lugar un tanto mas alto que Córdoba Capital.
De los siguientes minutos de viaje no recuerdo mucho, solo de cuando llegamos a La Calera que antes de llegar a dicha estacion habia una via muerta tapada por pasto, y algunos desvíos que tambien estaban en desuso.
Llegamos a La Calera. Nuestro viaje turístico habia finalizado. Pudimos ver las otras duplas diesel ahí guardadas para otros servicios diarios. Ahora nos dispondríamos a regresar a nuestro hotel en Córdoba Capital.